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junio 14, 2021

La vitamina D es una vitamina esencial y particularmente importante para que nuestro cuerpo funcione de manera óptima. Comúnmente es conocida por su función de soporte al sistema óseo, ya que juega un rol clave en la absorción de calcio y fósforo. Sin embargo, otras de sus importantes funciones incluyen el apoyo al sistema metabólico, al regular nuestra producción de insulina para un equilibrio óptimo de azúcar en la sangre, mejorar la inmunidad (Alergias, defensas, enfermedades de base inmune), apoyar la salud cardiovascular y regular nuestro estado de ánimo. A pesar de su importancia, la deficiencia de vitamina D es, lamentablemente, muy común. Esto se debe principalmente a nuestra falta de exposición a la luz solar (que es nuestra principal fuente de vitamina D) junto con una baja ingesta a través de la dieta. Otros factores que contribuyen aún más a tener bajos niveles de vitamina D, incluyen la edad, el período de embarazo y lactancia (siendo períodos críticos), la piel oscura o cubierta, el uso de protectores solares, la obesidad y la ingesta de ciertos medicamentos.

Mayor riesgo de deficiencia en invierno

Con la reducción de la exposición diaria a la luz solar y el mayor riesgo de infección durante los meses más fríos, es esencial que trabajemos para optimizar nuestro estado de vitamina D y poder apoyar a nuestro sistema inmune y óseo en particular.

El requisito mínimo indispensable para una síntesis adecuada de vitamina D es una exposición diaria suficiente de nuestra piel a la luz solar. Por lo tanto, no es de extrañar que un alto porcentaje de la población presente déficit, especialmente si se considera la ubicación geográfica de Chile y la actual pandemia que ha fomentado la vida en el interior de los hogares. Por lo tanto, es vital que aumentemos nuestra ingesta diaria de vitamina D durante estos meses más fríos para mitigar nuestra capacidad reducida de producir suficiente cantidad de este nutriente en esta época del año.

¿DE DÓNDE OBTENEMOS LA VITAMINA D?

Las principales formas de vitamina D son el ergocalciferol (vitamina D2) y el colecalciferol (vitamina D3). Obtenemos el primero de fuentes vegetales como los hongos y el tofu, y el segundo de fuentes principalmente animales como huevos, productos lácteos y pescado azul (por ejemplo, salmón, anchoas). Cuando nuestra piel desnuda está expuesta a los rayos UVB del sol de la longitud de onda correcta, nuestra piel convierte el 7-deshidrocolesterol en 25-hidroxivitamina D (también conocida como calcidiol) que finalmente es metabolizada por el hígado y los riñones en la forma activa, 1, 25 dihidroxivitamina D (también conocida como calcitriol).

¿POR QUÉ TENEMOS DEFICIENTES DE VITAMINA D?

La deficiencia de vitamina D es cada vez más común. En Chile, la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2016-2017 encontró que un 84% de las mujeres entre 15 y 49 años presenta niveles insuficientes de esta vitamina y en adultos mayores sólo un 13,4% logra un nivel aceptable. Su déficit está directamente relacionado con un mayor riesgo de disfunción inmunológica y musculoesquelética. Hoy en día, surge principalmente debido a nuestra falta de exposición a la luz solar, especialmente aquellos con un estilo de vida sedentario en interiores (por ejemplo, trabajar en una oficina o desde casa) que, seamos sinceros, es la mayoría de nosotros este año, junto con una baja ingesta a través de la dieta. Los principales factores que influyen en el déficit de vitamina D son:

Invierno: Al acercarnos al invierno, nuestra exposición a la luz solar será aún más limitada y es importante asegurarse de que nuestros niveles de vitamina D se mantengan dentro de los rangos óptimos. Esto es particularmente importante, ya que la vitamina D puede mejorar nuestra respuesta inmunológica contra diversas infecciones comunes durante el invierno, como la influenza y las infecciones virales del tracto respiratorio superior (COVID). También respalda las afecciones de salud mental como los trastornos afectivos estacionales (SAD) y la depresión, por lo que la suplementación con vitamina D mostró su eficacia para reducir los síntomas depresivos en los pacientes con SAD. Se sugiere que la vitamina D puede mejorar la producción de serotonina, por lo que sus efectos mejoran el estado de ánimo.

Dieta: Debido a la dieta occidental y al estilo de vida, nos resulta cada vez más difícil mantener niveles adecuados de vitamina D en nuestro cuerpo. Las fuentes alimenticias de vitamina D incluyen el pescado azul, como el salmón, la caballa y las sardinas, los huevos y la leche cruda. Sin embargo, debido al aumento de la cría de peces y aves de corral, los niveles de vitamina D en estas fuentes son más bajos de lo esperado. Por ejemplo, se descubrió que el salmón de piscifactoría tiene aproximadamente un 75% menos de vitamina D en comparación con el salmón salvaje. Por lo tanto, un suplemento de vitamina D es esencialmente la mejor manera de asegurarnos de obtener nuestra dosis diaria.

Magnesio: El magnesio es necesario para activar la vitamina D, por lo que, si se está agotando, por una ingesta dietética baja junto con niveles altos de estrés, esto podría estar afectando el estado de vitamina D.

La vitamina D es una vitamina soluble en grasa, por lo que las personas con problemas digestivos o dificultad para digerir la grasa pueden no ser capaces de absorber y metabolizar bien la vitamina D. Es importante que estas personas seleccionen una versión emulsionada (pre digerida) de vitamina D para asegurar una absorción óptima ( Nutrisorb D3 & k2).

Finalmente, existen personas que presentan variantes del gen que codifica el receptor de vitamina D (VDR), lo que puede dificultar que la vitamina D se una a él y luego lleve a cabo su multitud de acciones diferentes dentro de las células.

Si alguno de los factores anteriores es relevante para ti, es muy probable que tu nivel de vitamina D sea subóptimo y valdría la pena aumentar la ingesta de vitamina D  a diario para optimizar tu salud.

RECOMENDACIÓN DE VITAMINA D

En Chile no existe una recomendación diaria de Vitamina D de forma estandarizada. Cuando hay una deficiencia demostrada, los individuos requieren dosis más altas y es mejor que lo guíe un profesional de la salud. Vale la pena señalar que una prueba de vitamina D, obtenida a través del médico de cabecera o de forma privada, es la mejor manera de averiguar qué dosis suplementaria diaria de vitamina D es la más adecuada para sus necesidades.

Los últimos años se ha comenzado a sugerir la importancia de que todos debiesen complementar con vitamina D durante el otoño y el invierno, y durante todo el año para aquellos con exposición limitada a la luz solar incluso durante el verano, como aquellos que se cubren por razones religiosas o personas con un estilo de vida interior y sedentario, por ejemplo, trabajando en una oficina. Cuando hay una deficiencia, los individuos requerirán dosis significativamente mayores de vitamina D, administradas durante al menos 3 meses y luego se volverán a analizar los niveles.

Las personas obesas, los pacientes con síndromes de malabsorción y los pacientes que reciben glucocorticoides, anticonvulsivos pueden requerir dosis más altas aun de vitamina D. Finalmente, mujeres embarazadas, en lactancia, bebés en lactancia, niños con alergias y adultos mayores, son grupos de especial cuidado cuando hablamos de déficit de vitamina D. En este sentido, nos gustaría recomendar que acostumbremos solicitar el análisis de niveles séricos de vitamina D y así poder realizar la suplementación adecuada.

¡Incluye vitamina D como parte de su protocolo de suplementos de invierno este año!

NUESTRA GAMA DE VITAMINA D

Vitamina D3 (BioD)

Esta es una opción de vitamina D3 líquida de potencia media, que proporciona 100UI por gota, dando la opción de ajustar la dosis en niños (desde el mes de vida) y adultos según sus necesidades (EJ: 4 gotas proporcionarán 400UI y 8 gotas 800UI). Este líquido hipoalergénico está diseñado para aquellos que desean comenzar con su suplementación y ofrece opciones de dosificación flexibles. Es perfecto para compartir en familia, ya que es apto para todas las edades y tiene un sabor agradable. Ideal para viajar o tener en su bolso por comodidad ya que este producto no requiere refrigeración.

Nutrisorb D3K2

Vitamina D3 & K2 en formato líquido de alta potencia. Proporciona 1000UI de vitamina D3 junto con 75 mcg de vitamina K2. Esta fórmula única e hipoalergénica es especialmente adecuada para personas que tienen dificultad para tragar comprimidos o cápsulas, dificultades digestivas y de absorción y / o que requieren apoyo terapéutico óseo e inmunológico. Suministrado en botella de vidrio. Se consumen 6 gotas por día directamente debajo de la lengua con la comida, o más, según lo indique un profesional de la salud.

Nutricionista Valeria Riquelme V.

Extracto traducido  y adaptado de BioCare UK

https://www.biocare.co.uk/news/vitamin-d.html


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