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septiembre 03, 2020

La alimentación “LowCarb” o su versión más estricta “Dieta cetogénica”, consiste en un estilo de vida y alimentación bajo en carbohidratos (azúcares), moderado en proteínas y alto en grasas de buena calidad (Grasas naturales, como el aceite de coco, la palta, los frutos secos y semilla s). Su objetivo es optimizar el metabolismo, regular el sistema hormonal, tener una eficiente quema de grasa corporal, controlar la inflamación crónica y niveles de insulina en sangre. Hoy en día se utiliza como herramienta para el tratamiento de diversas patologías crónicas como la obesidad, diabetes e hipertensión.

Cada día son más personas las que se adhieren a este estilo de vida, debido a los beneficios que otorga y la capacidad que tiene de controlar los niveles de apetito y ansiedad, haciéndolo más sostenible en el tiempo.

La palabra “Keto” en la dieta cetogénica, viene del hecho de que permite al cuerpo producir pequeñas moléculas de combustible llamadas cetonas, las cuales, son una fuente alternativa de combustible para el cuerpo y serán utilizadas cuando logremos bajos niveles de glucosa (azúcar) en sangre por medio de la alimentación.

Existen ciertos suplementos nutricionales que juegan un rol importante al momento de iniciar un estilo de alimentación “keto” y que serán de gran apoyo en el proceso de cambio.

Magnesio: El Magnesio es un mineral que apoya los niveles de energía, regula los niveles de azúcar en sangre, participa en la recuperación electrolitos, apoya la digestión, recuperación post ejercicio, calidad de los huesos, el sueño, la irritabilidad y función psicológica.

Es común que quienes padecen enfermedades crónicas, resistencia a la insulina, sobrepeso u obesidad, tengan bajos niveles de Magnesio en sangre, por lo que, regular sus niveles será clave al momento de optimizar los beneficios de su estilo de vida “Keto”

Ácidos grasos esenciales omega 3: Los ácidos grasos esenciales omega 3 aportan EPA (eicosapentaenoico) y DHA (decosahexaenoico), los cuales juegan un rol clave en el control de la inflamación, disminuyen el riesgo cardiovascular y previenen el deterioro mental.

La dieta occidental tiende a ser más alta en omega 6 (aceites vegetales refinados y alimentos procesados) y baja en omega 3, creando un desequilibrio que puede promover la inflamación crónica. Al dar suplementos de omega 3 puros, apoyamos la regulación de este equilibro omega 6/3 manejando la inflamación asociada. Por otro lado, el omega 3 juega un rol fundamental en el estado de ánimo, siendo de gran apoyo al momento de implementar un nuevo estilo de alimentación.

Vitamina D:Mantener óptimos niveles de vitamina D es fundamental para tener una adecuada respuesta metabólica. Esta vitamina liposoluble (requiere de grasas de calidad para su absorción), participa en diversas funciones corporales, como lo son, apoyar el sistema inmune, favorecer el crecimiento celular, la salud ósea y reducir la inflamación.

Al ser una vitamina liposoluble, se deposita fácilmente en la grasa corporal, quedando estancada y alterando su utilización por parte del organismo. Por ende, si vas a comenzar un nuevo estilo de vida, requieres llevar tus niveles de vitamina D a número óptimos.

Glutamina:La glutamina es uno de los aminoácidos más abundantes en el organismo y es el nutriente ideal para nuestras células intestinales (enterocitos) que recubren el epitelio de la pared intestinal favoreciendo su crecimiento y manteniendo la función de barrera. De este modo, ayuda a disminuir la inflamación y el estrés oxidativo producido por la permeabilidad intestinal. Además, para quienes entrenan de manera frecuente, la glutamina participa en la formación de la enzima glutatión antioxidante, dando soporte al sistema inmune y favoreciendo el ahorro del consumo de aminoácidos por el músculo.

Probióticos:Los suplementos probióticos son microorganismos vivos que restauran la función intestinal, repoblando la microbiota con las bacterias idóneas y recuperando su actividad. Una microbiota intestinal saludable, apoyará los procesos digestivos, el sistema inmune, la respuesta metabólica, alérgica, la tolerancia a ciertos alimentos y la conexión del eje intestino cerebro (estado de ánimo). Particularmente, en quienes llevan un estilo de alimentación LowCarb “Keto”, los probióticos serán de gran ayuda en la generación de AGCC (Ácidos grasos de cadena corta), los conocidos Propionato y Butirato (ya que estos se producen a partir de la fermentación de la fibra consumida en los alimentos por las bacterias intestinales) que favorecen la respuesta metabólica controlando la presión arterial, el apetito, niveles de azúcar en sangre y la ansiedad, entre muchos otros beneficios.

Así es que ya sabes, si vas a iniciar un nuevo estilo de alimentación LowCarb, no olvides tus suplementos base para apoyar el proceso de cambio.


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