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noviembre 02, 2021

Nuestra sociedad vive expuesta a miles de infecciones que pueden afectar de forma variable a los distintos grupos vulnerables de la comunidad: niños, adultos mayores y embarazadas. El embarazo es un período de especial cuidado y de mucha incertidumbre respecto a lo que se debe y no se debe hacer. Pero algo que todos tenemos claro, es ¡la importancia de mantener fuerte el sistema inmune durante esta etapa! Te invitamos a continuar leyendo para conocer todos los consejos que tenemos para optimizar tu inmunidad si estás embarazada.

 

INMUNIDAD DURANTE EL EMBARAZO

Puede que no lo sepas aún, pero el embarazo en sí altera el sistema inmunológico. Para garantizar un embarazo viable, el sistema inmune de la madre tiene que “aceptar” al bebé en crecimiento como "propio" en lugar de "extraño". Esto lo hace apagando de cierto modo al área del sistema inmune involucrado en montar una respuesta contra amenazas extrañas (por ejemplo, bacterias, virus, células anormales) en el grado justo con el fin de asegurar la tolerancia inmunológica para el bebé. Esta adaptación debe además proporcionar a la madre la inmunidad suficiente para poder combatir otras infecciones.  Este sistema, puede debilitarse por factores como el estrés y la exposición constante a infecciones ambientales.

El embarazo es una etapa de especial cuidado para la madre y el bebé en formación, y en este sentido es muy importante reconocer como cambia y se adapta el sistema inmune, teniendo muy claro cómo actuar cuando requerimos una intervención nutricional como complemento.

 

NUTRICIÓN SEGURA

Un excelente punto de partida es comenzar con un Multinutriente que proporcione una ingesta óptima de nutrientes que dan soporte al sistema inmune como la vitamina A, C, D y el Zinc.  

Habitualmente el consumo de vitamina A puede generar dudas en cuanto a su consumo en esta etapa, sin embargo, todo dependerá de la dosis a consumir. El déficit de esta vitamina puede llegar a ser igual de perjudicial que su exceso o toxicidad ya que es vital para el desarrollo embrionario y la respuesta inmune, es más, la deficiencia neonatal de vitamina A es un factor de riesgo ante enfermedades infecciosas (Por ejemplo: Sarampión). Una ingesta diaria de vitamina A de 2000UI es totalmente apropiada durante el embarazo. También podemos aumentar la ingesta de provitamina A (Por ejemplo: Betacaroteno) a partir del consumo de alimentos como la zanahoria, espinacas y calabaza al consumirlos acompañados de una fuente de grasa natural para favorecer la absorción.

Junto con el consumo del Multinutriente, puede ser prudente aumentar aún más la ingesta de ciertos nutrientes para garantizar el apoyo inmunológico a nivel terapéutico:

La vitamina Ctiene eficacia bien demostrada contra infecciones virales y puede reducir la incidencia y gravedad en casos de neumonía. También puede ser protectora contra las infecciones del tracto urinario, algo que a veces es común para las futuras mamás. El límite superior de vitamina C durante el embarazo es de 1800 mg por día, lo que significa que existen un margen para tomar más vitamina C suplementaria por día en caso de ser necesario para combatir una infección. Sin embargo, esto siempre debe revisarse caso a caso.

La vitamina Dmejora la respuesta inmunitaria contra las infecciones del tracto respiratorio y el resfrío común. Su deficiencia puede aumentar el riesgo de infección en términos generales y se ha demostrado que aumenta el riesgo de complicaciones del embarazo como la preeclampsia, diabetes gestacional, parto por cesárea de emergencia, bajo peso al nacer, pérdida recurrente del embarazo y depresión posparto, siendo fundamental optimizar sus niveles durante el embarazo. Una dosis suplementaria diaria de 1000 UI de vitamina D3 es un excelente punto de partida junto con una adecuada exposición a la luz solar. El límite superior de vitamina D durante el embarazo es de 4000 UI por día. Para determinar si necesitas tomar una dosis más alta, te recomendamos comprobar tus niveles de vitamina D es sangre al comenzar el embarazo e idealmente al programarlo.

El zinc puede estimular la actividad de las células inmunes, inhibir la replicación viral y acortar la duración de los resfriados. El límite superior de zinc durante el embarazo es de 34 mg por día. Por lo tanto, podrías agregar 15 mg de zinc adicionales a tu multinutriente (que generalmente contiene alrededor de 10 mg) para un apoyo inmunológico adicional según sea necesario a corto plazo (por ejemplo, 1-3 meses).

Los suplementos probióticos trabajan sinérgicamente junto con los nutrientes anteriores para fortalecer la inmunidad, especialmente con respecto a la salud respiratoria. Por ejemplo, las cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium pueden reducir el riesgo de infecciones del tracto respiratorio superior. El consorcio patentado de cepas LAB4B de Lactobacillus salivarius, Lactobacillus paracasei, Bifidobacterium bifidum y Bifidobacterium lactis (Presente en nuestro Bioflora Cápsulas) se utilizó en el estudio Swansea Baby en un grupo de mujeres embarazadas y sus bebés recién nacidos en una dosis diaria total de 10billones demostrando ser seguro de consumir, capacidad de reducir el riesgo de atopia en el bebé y demostró beneficios inmunológicos adicionales.

Dada la prevalencia del estreñimiento durante el embarazo, un probiótico diario también puede ayudar a mantener la regularidad intestinal.

El magnesio ayuda a controlar el estrés y la calidad del sueño.  Dada la prevalencia de estrés elevado y la falta de sueño durante el embarazo, y su impacto negativo en la inmunidad, el magnesio puede ser otro nutriente útil. El límite superior de magnesio durante el embarazo es de 350 mg por día. Por lo general, aumentamos la dosis a través de suplementos cuando se requiere apoyo terapéutico calmante, generalmente en forma de citrato, que también es útil para la regularidad intestinal.

 

EL PODER DEL ESTILO DE VIDA

Durante el embarazo, muchas cosas pueden sentirse fuera de control. Esto puede ejercer una presión adicional sobre tus niveles de estrés, lo que luego puede debilitar la inmunidad. Nos gustaría invitarte a centrar tus energías en lo que si puedes controlar: tu nutrición y estilo de vida.

El sueño, descanso y relajo son de vital importancia para mantener un sistema inmunológico fuerte. Ya que el embarazo en si requiere de una gran demanda energética, es importante priorizar el descanso y cuidar la higiene del sueño.

Crea un espacio santuario al que vayas por "tu tiempo". Podría ser una silla cómoda con un cojín precioso y una vela de aromaterapia. Establece una rutina diaria de retiro a este espacio para practicar una técnica de relajación que te encanta, como la meditación, leer, cantar o escuchar música.

Incorpora una siesta de 20 a 30 minutos en tu día para darle a tu cuerpo más tiempo para descansar y repararse. Sí, nos escuchaste bien, ¡te pedimos que duermas una siesta!

Muévete: el ejercicio diario suave es esencial durante el embarazo para apoyar la circulación de nutrientes, mejorar la salud mental y la inmunidad. Sal a caminar al parque, practica yoga prenatal o busca una rutina de ejercicios adecuada para ti.

Para obtener un asesoramiento personalizado, puedes escribirnos nutricion@biocarechile.cl

 

Nutricionista

Valeria Riquelme

 

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